altA pesar de que se pudiera pensar que el envejecimiento de la población es la principal causa del incremento del gasto sanitario, la realidad es que no es así.

Al menos es lo que asegura un informe realizado por Pfizer y la Fundación Gaspar Casal, presentado ayer en Madrid y coordinado por la Universidad de Castilla-La Mancha.

La cuestión del envejecimiento es algo que afecta a todo el mundo occidental. Se calcula que el porcentaje de europeos mayores de 65 años pasará de un 16,1% en 2000 a un 27,5% en 2050, mientras que los mayores de 80 años, que representaban un 3,6% de la población en 2000, alcanzarán un 10% en el 2050.

Para comprobar hasta qué punto el envejecimiento es causante del aumento del gasto, el presente estudio ha realizado un análisis de dos comunidades autónomas concretas, de gran extensión de territorio y población dispersa, Castilla León y Castilla-La Mancha, como indicativo de lo que sucede en el territorio español. Se han seleccionado por tener un mayor envejecimiento que la media nacional. Así, en el 2010, el porcentaje nacional de mayores de 65 años alcanzaba el 16,84%, mientras que en Castilla y León era del 22,49% y en Castilla-La Mancha, del 17,68%.

Los resultados indican que el gasto sanitario público solo crecería un 0,14% por causa del envejecimiento de la población en el caso de Castilla-La Mancha. En Castilla y León sería de un 0,49%. De aquí a 2020, el efecto demográfico únicamente supondría un incremento acumulado del 1,67% y 5,45%, respectivamente, en los presupuestos.

"Por tanto, el envejecimiento por sí solo no parece ser un factor que amenace seriamente la sostenibilidad financiera de los sistemas sanitarios públicos, al margen de aspectos concretos, como el elevado gasto en el periodo inmediatamente anterior al fallecimiento de personas muy mayores", se indica en el informe.

Son, sin embargo, otros factores los que engordan la factura sanitaria, según Juan del Llano, director de la Fundación Gaspar Casal, quien señala a la asistencia sanitaria "más cara, en más lugares, a más personas y más intensa" como uno de los motivos, junto a al aumento de coberturas, de prestaciones y la introducción de tecnología. "Más que el envejecimiento, son responsables del encarecimiento las decisiones clínicas, de gestión y las políticas, como abrir o no un hospital", coincide el exministro de Sanidad Julián García Vargas, patrono de la Fundación Pfizer.

También influye en el gasto que España es un país "hiperfrecuentador de los servicios, vamos mucho al médico", asevera Del Llano, quien añade que los ciudadanos en este país acudan más a los servicios médicos que en Francia (el doble) o en Reino Unido (el triple).

Aunque sí hay algunos datos en el estudio que indican el mayor uso de la población de la tercera edad y su consecuente aumento de coste. De momento, se calcula que en España el gasto sanitario de las personas mayores de 65 años es 2,7 superior al gasto medio.

Los resultados muestran también que las personas de la tercera edad cuentan con una mayor dependencia de la cobertura sanitaria pública, reduciéndose su capacidad de acceso a la sanidad privada, por la merma de ingresos que suele suponer la jubilación.